Cuando vivía mi padre... muchas veces platiqué con él sobre el perdón... No recuerdo cuantos años tenía yo, tal vez cuatro...tal vez cinco cuando todavía miraba a papá como a un héroe: tan grande, tan fuerte, tan único... pero como en una pesadilla todo se fue transformando... aparecieron los golpes, aparecieron aquellas llegadas repentinas en que como una bestia salvaje aventaba la puerta y se abalanzaba sobre mi madre... no quiero recordar más eso... pero... cuando platicaba con papá no podía evitar recordar pues todavía no había podido perdonarlo por completo... recordaba episodios de mi niñez que quería borrar, no encontraba en mi infancia nada digno de ser recordado.. salvo aquellos días en que papá era mi héroe...Muchas veces le recomendé que se arrepintiera y pidiera perdón a sus hijos, no a mi, no a mi porque yo ya había entendido y aunque batallando, estaba logrando perdonarlo poniendo en las manos de Dios mi dolor, pero reconozco que me habría ayudado mucho su arrepentimiento para perdonarlo. El siempre terminaba enojado y diciendo que sus hijos no tenían nada que perdonarle, que el no tenía que pedirle perdón a nadie y que si no iba ante Dios era porque Dios no quería y entregaba a Dios toda la responsabilidad y toda la culpa
La última vez que platiqué con el, lo noté diferente, le dije que por fín habia logrado perdonarlo y que necesitaba su perdón por haberle guardado rencor por tanto tiempo, por haberlo juzgado siendo mi padre, el me dijo que Dios lo perseguía y que se estaba cansando de huír... me hizo sentir que estaba orgulloso de mí y sentí cuánto me amaba mi padre.. se fué... recorrió por varios días a todos sus hijos y cuando vino de nuevo a mí, no me encontró, no estaba yo en casa y mi hermano se lo llevó y no volvió a traerlo.. el se fué a su casa y días después la voz de mi hermano golpeó mi cabeza como con un tubo mareandome al decir: papá está muerto... murió solo... en su casa... mientras dormía... vi el dolor tan.. no sé.. tan profundo... desgarrador.. desesperante de mis hermanos y eso me encogía por dentro... supe que al menos uno de mis hermanos no lo perdonó antes de que muriera y eso duele mas... supe, por ellos que recorrió sus casas presientiendo la muerte y pidió perdón a todos, no a mi, no a mí no hubo necesidad porque el supo desde antes que yo lo había perdonado y el me perdonó también a mí.
La muerte de papá me dolió mucho, pero me quedé tranquila, en paz porque no había cuentas sin saldar con el... no supe si por fín se dejó alcanzar por Dios... pero sé que su sangre no me será reclamada.. yo hice mi parte con insistencia... lo perdoné y me perdonó.
A veces.. perdonar es un camino largo y penoso, sobre todo porque la persona a la que debes perdonar es alguien a quien amas tanto y el daño que te ha hecho es muy grande... pero otras veces no es tan difícil... Amas y amas sin condición, amas a tu hermano y no le pones condición para amarlo y le perdonas que se haya portado mal, le perdonas sus tonterías y sus errores y lo sigues amando igual, sufres cuendo lo miras sufrir como consecuencia de sus errores y estupideces, sufres con él.. no cabe lugar para el coraje, solo hay lugar para tu apoyo. A tus hijos tampoco le condicionas tu amor, y el perdón es más fácil, amas a tus hijos y hagan lo que hagan siguen siendolo y el perdón llega automático.
A un amigo le condicionas tu amor ¿por qué? no sé tal vez porque a tu amigo lo escoges y a tu hermano e hijo no, a ellos los amas automáticamente pero a tu amigo decides amarlo y también decides perdonarlo... o no... Cuando un amigo te falla te duele, pero al ver su arrepentimiento puedes perdonarlo, no es tan dificl como perdonar a tu pareja... ahi si que es mas difícil, ahi tu amor va condicionado a algo mas que a arrepentimiento, amas esperando fidelidad, verdad, compromiso, correspondencia... cuando tu pareja falla en eso, te lastima tanto que el perdón se hace muy , pero muy dificil porque la herida duele mucho y esa es una herida de esas raras que parecen como infectadas, crecen y crecen y parece que la infección corrompe cada vez mas y mas parte de tí, definitivamente, perdonar la traición de tu pareja es mucho mas difícil que perdonar la traición de un amigo, de un hermano, de un hijo... ¿por qué? porque sabemos que un hermano nos ama a pesar de todo, a pesar de sus fallas y de las nuestras, un hijo también nos ama, pero el amor al hijo es muy diferente, lo amamos aunque nos lastime, lo perdonamos aunque no se arrepienta, lo amamos de todas formas. Así nos ama Dios.
Pero a tu pareja... a tu pareja le das algo de tí, algo muy íntimo que no le das a nadie mas y su traición va mas allá de la carne.. traspasa el cuerpo y se va hasta el alma, por eso es mas dificil de entender la traición, por eso duele más y por eso.. es más dificil perdonar... pero no es imposible... se puede perdonar, siempre se puede perdonar.
El perdón de un hijo a su padre... es algo especial.. es doloroso pues el hijo ama, y al mismo tiempo sufre porque le tiene profundo rencor a esa persona que no puede dejar de amar, sobre todo si el padre no solo hirió su alma, sino que también hirió el alma de los hermanos y la madre del afectado... creo que todo eso se junta y forma una telaraña terrible para el hijo y eso confunde mas y si a eso se le añade que su padre no muestra señales de arrepentimiento, el hijo no puede perdonar mientras todavía esté sufriendo... pero el perdón llega.. siempre llega, algún dia, es mejor temprano que tarde, hay que trabajar en ello.
Hermano: si has lastimado a tu hermano, muestra señal de arrepentimiento. Tu hermano te ama sin condición, pero tu arrepentimiento le tranquiliza.
Esposo: Si has lastimado a tu esposa... dependiendo del daño hecho es la gravedad de la herida y la infección de la misma crece si no muestras señal de arrepentimiento y no buscas un amistoso acercamiento, el perdón puede tardar en llegar, pero llegará. No cierres los ojos como el niño que piensa que si no puede ver, tampoco lo ven... se valiente y enfrenta las consecuencias de tus hechos y busca el perdón.
Padre: Ayudas mucho a tu hijo si muestras señal de arrepentimiento, si le haces ver que tu amor rebasa tus errores, el dolor de tu hijo es tan grande como su amor, si su rencor es muy grande, es porque de ese tamaño es su amor... ayudalo a perdonarte... muéstrale tu arrepentimiento y tu amor.
Hijo: Solo basta tu arrepentimiento para sanar la herida de tu padre.
Hermano: Estas perdonado.
Amigo: cuando la amistad es verdadera, los errores y ofensas se escriben en arena que borra el viento.
Acá Kerusso.. de nuevo hablando del perdón...
1 comentarios:
Es inevitable ponerme triste por la historia, pero confío en tu papá y mi abuelo están cerca de Dios, porque de alguna forma inesperada, se dejaron alcanzar por Él.
Un abrazo grande y lleno de amor.
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