martes 15 de julio de 2008

Gaviota

Era jueves... 4 a.m. y Ave Fénix veía nacer uno mas de sus polluelos mientras el cielo dejaba caer una lloviznita suave... Era un blanco polluelo y Ave Fénix la llamó Gaviota.

Y Gaviota creció triste y solitaria.. es que ella quería ser un águila y volar a los altos riscos, pero no... Gaviota estaba atada al mar.. no podía volar alto como un águila por mas que lo intentara sus alas no tenían la fuerza suficiente, se cansaba y caía desde las alturas... muchas veces se golpeó en sus intentos por alcanzar una montaña.

Gaviota se hizo un ave adulta pero nunca dejaba de soñar, ella tenia sueños, anhelos, deseos... sonreía a la vida llena de esperanza mientras soñaba despierta en el día en que sus alas serían tan fuertes y volaría tan alto como las águilas ... Así.. llena de sueños Gaviota se fue de casa... se fue en busca de sus sueños.. tomó un camino y se fue... pero en el camino conoció a un ave negra que le ofreció ayudarla... ella le creyó... mas el ave negra tenía el alma tan negra como su plumaje y Gaviota crédula e inocente lo siguió, aquel ave negra alimentó a Gaviota con frutos desconocidos que la marearon y nublaron su entendimiento, Gaviota se durmió ... y al despertar puedo ver la vileza de aquel ave negra, quiso huir... pero el ave se lo impidió con mentiras, le dijo que nadie mas la querría como el y la pobre Gaviota se lo creyó...pobre Gaviota... sus sueños se alejaban y aunque ella estiraba sus alas no podía alcanzarlos... pasado un tiempo pudo escapar.. voló y voló lo mas lejos que pudo pero el ave negra la perseguía y mientras en el camino encontraba aves que la ayudaban y tambien aves que la maltrataban, que la engañaban, el pequeño pecho de Gaviota empezó a llenarse de amargura, se sentía temerosa, perseguida y lejos del nido... lejos de Ave Fénix...

A Gaviota no le gustaba el mar, el mar era triste y salado como las lágrimas y ella se preguntaba ¿ De cuántas lágrimas está hecho el mar? mientras se posaba en una rama a contemplar con tristeza la puesta del sol por las tardes... los sueños de Gaviota se desvanecían como veía desvanecerse la bruma cuando el sol se ponía mas fuerte... sus sueños, sus sueños ¿donde se quedaron? ¿en dónde los perdió? ¿en que aleteo se le cayeron?

Así estaba ella, en medio de su tristeza cuando apreció un Palomo y le ofreció un nido, Gaviota aceptó pensando: "Quizá ya venga mi suerte y por fin puedo ser feliz"... pero Gaviota estaba tan llena de amargura y de miedo que vivía desconfiando de todo y de todos... se defendía ante cualquier señal de lo que ella creía un ataque... pobre Palomo... pobre Gaviota... Ella amaba al Palomo pero no podía confiar en el, se sentía todavía perseguida, amenazada, vivía encerrada en su nido... ya no intentaba volar alto... sus alas estaban dañadas y sus patas lastimadas de tanto golpetear el aire, de tantas caídas... Palomo le preguntaba a Gaviota ¿por qué me odias? y Gaviota callaba, no sabia que responder... No lo odiaba, ella lo amaba, solo que... no sabía que hacer, no sabia cómo hacer, como reaccionar, no podía evitar vivir a la defensiva y su defensa para Palomo eran ataques, pero ella solo tenia miedo, mucho miedo de volver a ser lastimada...

Ella se sentía tan mal... tan poca cosa, buscaba sus sueños y no estaban, sus ilusiones... no sabia si tenia ilusiones... solo sabia que de aquello que quería lograr, no había logrado nada, se quedó en el camino, muchas veces se desorientaba y se extraviaba, tras una lucha a veces cruel volvía al camino, pero ella siempre se desorientaba... pues no le gustaba el mar y contemplando las alturas se perdía y su descontento crecía pues ella soñaba con ser águila y solo era un atriste gaviota.. ahora Palomo era también infeliz y era su culpa... Gaviota se quería morir... con su ala rota se posó en una rama y lloró... lloró desconsolada -"¿donde están mis sueños? ¿donde mis ilusiones? ¿que pude lograr? Nada he logrado, mi vida ha sido en vano, no solo he sido infeliz sino que he hecho infeliz a quien amo... yo quería ser un águila, no una infeliz gaviota atada al triste y amargo mar hecho de lágrimas.. sé que tuve alegrías pero ahora sólo amargura rebosa de mi, los buenos recuerdos son rebasados por la decepción de no haber logrado mis sueños"- no sabia que decirle a Palomo, solo le dijo que la dejara, que se fuera de ella pues, no sabia que hacer... y en verdad no lo sabia... solo sabia que estaba llena de miedo, miedo a volver a ser lastimada y en su defensa se lastimaba ella misma.. ahora estaba cansada y tirada en aquel tronco abrió sus alas... posó su cabeza y clamó: "Creador... escúchame, me he pasado la vida soñando con un imposible y eso me llenó de amargura, no he logrado nada de lo que quería, soy nadie, lo que tengo es porque tu naturaleza me lo ha dado pero no he sabido cuidarlo... estoy cansada quiero morir... arráncame de aquí, ten piedad de mi, arráncame ya la vida, vamos... dame el golpe final.. estoy cansada de vivir... hago lo que no quiero, hablo y digo lo que siento pero mis actos son otra cosa, mis pensamientos no concuerdan con mis actos y eso me hace una mentirosa... ¿cuando me quitaras de encima este cuerpo de muerte? traigo atado a mis lomos el cadáver de mis sueños muertos, de mi ilusiones, de todo aquello que quise lograr, de todo aquello que a mi paso fui matando y dejando morir, apesta... apesta y me contamina.. ten piedad de mi, ya... déjame morir que morir es ganancia a esta hora..."

Pobre y desolada Gaviota... ahora desea morir. Se tiene tanta... tanta lástima.

Continuará... tal vez.... algún día