Empezé cuidando a mi bebé lindo y hermoso, lo cuidé sólo unos meses y cuando se fué me pareció que me quedaba la casa vacía, pero no fue por mucho tiempo, pues me salio la oportunidad de trabajar y ahí fué donde empezó lo bueno.
Empezó la metamorfosis. Poco a poco y casi sin darme cuenta mi pensamiento fué otro, mi apariencia fué distinta, mi forma de comportarme también y creo que ha sido bueno.

He visto gente y he recordado cosas que habia archivado en la carpeta oculta de los recuerdos viejos, casi casi para mandarla a la bandeja de reciclaje (jeje)
Nunca me habia sentido mantenida, claro que siempre de una u otra forma he contrubuido al gasto familiar trabajando desde casa y ganando algo de dinero extra, pero hoy es diferente, el hecho de tener una quincena y pensar que puedo hacer un gasto mayor, como comprarme una lavadora, una estufa o una mesa. Pensar que puedo comprarles a mis hijos cosas que necesitan en la escuela, que puedo disponer de un fondo para irme con mis amigas a comer libremente, sentir y saber que puedo llevarme a mi familia a cenar o comer fuera de casa en quincena o que puedo comprarles ropa y zapatos, que tengo suficiente dinero para no sufrir esperando el fin de semana con la incertidumbre de si va a alcanzar o no para la despensa...
Recuerdo lo que sentí cuando se me terminaba el primer contrato, pensaba que esa seguridad de tener algo en la cartera de forma permanente se me escurria de las manos, pensaba que de nuevo seria mantenida (aunque mi marido nunca me ha considerado así)... ese dia amaneci toda hinchada, me sentía muy mal, sentia que algo se me perdía y me presenté como a las doce en la oficina, cabe aclarar que toooda la mañana estuve recibiendo mensajes y llamadas de mi jefa y mis compañeras preocupadas pensando que me habia ocurrido algo, claro que no les dije que amanecí toda hinchada, pero se dieron cuenta cuando llegue todavia un poco inflamadita de los pies y las manos, con los reportes listos para entregar y para colmo, estando ahi mi marido me avisa que el perico habia muerto a causa de lo lastimado que lo dejó un malvado gato matapericos grrrrr snif snif, el escuchar la tristeza en la voz quebrada de mi esposo me puso aun mas triste y casi llorando salgo de la oficina sin despedirme de nadie... claro que me regresaron cuando se dieron cuenta de que me hiba sin despedir je bueno es que no me gusta despedirme. Me hicieron bromas e intentaron animarme porque sabian que mi periquito era especial para la familia y varias de ellas lo conocian y sabian que estaba tan loco como yo je je.
Por la noche la jefa de zona me llama para decirme que voy a ser recontratada inmediatamente y que me presente al dia siguiente a trabajar, el alma me volvió al cuerpo.
Hoy ya se ha terminado un contrato mas y no me siento tan nerviosa como la primera vez, sé que seré recontratada, que he hecho historial en el instituto y me siento segura, me siento tan contenta y tan util
Confieso que el cambio llegó justo cuando lo necesitaba mas, como dice una cancion que me encanta "Jesús siempre llega a tiempo", así llego la propuesta de cambio y fué una salvación, pues empezaba a sentirme tan inútil, tan avergonzada de no hacer nada, de no darles a mis hijos un motivo de orgulllo, tan desesperada de ver las necesidades y estar solamente ahi esperando a que mi marido hiciera algo.

Mi hija se siente orgullosa de su madre, le gusta que vaya a la escuela, para presumirme jeje, aunque el niño está en proseso de entender porque mamá ya no está con ellos todo el dia como antes, siente la diferencia y tambien está contento.
Hoy ya se me terminó el contrato pero no me falta trabajo, mi marido dejó el diseño gráfico porque ya no le era redituable y se dedicó de lleno a la carpintería y como es dedicado y curioso para trabajar pues obvioooo si mi panzón es bien inteligente, creativo y dedicado, su trabajo gusta mucho y tiene clientela, así que estoy aprendiendo a cortar yo también para ayudarle, con miedo y todo anoche ya le ayudé a cortar unas piezas SOY CARPINTERAAAAAA jajaja.
Debo agradecer a mi cuñada que fué la que me ayudó para entrar a trabajar. Fué ella la que me animó para hacerlo. Gracias cuñada.
Me siento muy bien y feliz.
En plena metarmorfosis escribiendo para su blog: Kerusso.
Saludines.